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El Gobierno eliminó el Ministerio del Interior y concentró sus funciones en la Jefatura de Gabinete

El Gobierno nacional oficializó este viernes la eliminación del Ministerio del Interior y transfirió la totalidad de sus funciones a la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli. La medida quedó plasmada en el Decreto de Necesidad y Urgencia 571/2026 y forma parte de una nueva reorganización de la estructura del Estado impulsada por la administración de Javier Milei, que reduce a ocho el número de ministerios nacionales.

La decisión supone que la relación institucional con las provincias, los municipios y distintos organismos descentralizados quedará concentrada en la Jefatura de Gabinete. Además del traspaso de competencias, el decreto establece la transferencia del personal, los bienes, las partidas presupuestarias y los organismos que dependían de la cartera de Interior.

Santilli amplía su margen de conducción política

Con esta modificación, Diego Santilli consolida un papel central dentro del Ejecutivo. A las atribuciones propias de la coordinación de ministros y la administración cotidiana del Gobierno se suman ahora las funciones políticas que históricamente desempeñó el Ministerio del Interior: el vínculo con los gobernadores, la articulación con las administraciones provinciales y municipales, la coordinación de procesos electorales y el seguimiento de organismos estratégicos del área institucional.

La medida profundiza el proceso de concentración de atribuciones que el Gobierno viene impulsando desde el inicio de la gestión mediante sucesivas modificaciones de la Ley de Ministerios, orientadas a reducir la estructura administrativa y centralizar la toma de decisiones.

Una cartera con fuerte peso institucional

El Ministerio del Interior fue históricamente uno de los organismos con mayor influencia política dentro del Poder Ejecutivo. Desde su creación en el siglo XIX tuvo bajo su órbita la relación con las provincias, el fortalecimiento del sistema federal, la organización electoral y la coordinación institucional entre la Nación y los gobiernos subnacionales.

Durante la actual gestión ya había experimentado cambios en su estructura. En 2024 fue absorbido por la Jefatura de Gabinete y convertido en una vicejefatura, aunque recuperó su rango ministerial en 2025 como parte de una negociación política con los gobernadores. La decisión anunciada ahora vuelve a modificar ese esquema y elimina nuevamente la cartera como ministerio.

Reconfiguración del gabinete y del vínculo con las provincias

La eliminación del Ministerio del Interior no implica la desaparición de sus funciones, sino un cambio en el lugar desde donde serán administradas. En los hechos, el Gobierno concentra en la Jefatura de Gabinete el manejo de la coordinación política, reforzando el rol de Santilli como principal interlocutor con los gobernadores y uno de los funcionarios de mayor peso dentro del gabinete.

La reorganización también representa una señal sobre el modelo de gestión que busca consolidar la Casa Rosada: una estructura ministerial más reducida, con mayores niveles de centralización y un número menor de áreas con autonomía política. Resta observar si esta concentración de competencias se traducirá en una relación más ágil con las provincias o si terminará incrementando las tensiones propias del vínculo entre la Nación y los gobiernos subnacionales, en un contexto donde el federalismo continúa siendo uno de los principales escenarios de negociación política.