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La nafta supera los $2.000 en Rosario tras una seguidilla récord de aumentos y ya se ubica entre las más caras de la región

El precio de los combustibles en Rosario volvió a marcar un récord y encendió señales de alarma en la economía local. Tras una serie de seis aumentos en apenas dos semanas, el litro de nafta súper superó los $2.000 en la mayoría de las estaciones de servicio de la ciudad, consolidando un escenario de subas constantes que golpea tanto a consumidores como a sectores productivos y logísticos.

La dinámica de incrementos —con ajustes cada pocos días desde mediados de marzo— responde a una combinación de factores locales e internacionales. Por un lado, la actualización de impuestos como el gravamen a los combustibles líquidos, la devaluación mensual del peso y el aumento en el precio de los biocombustibles presionaron sobre los valores en surtidor. A esto se sumó la política oficial de alinear los precios internos con los internacionales, en un contexto de liberalización del mercado.

Sin embargo, el factor determinante en las últimas semanas fue la escalada del precio del petróleo a nivel global. El barril pasó de 65 a 96 dólares tras la intensificación del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca de una cuarta parte del crudo mundial. Este salto impactó directamente en Argentina, donde la nafta acumuló un incremento cercano al 20% solo en marzo.

En términos regionales, el encarecimiento también posiciona al país entre los más caros de Sudamérica. Según relevamientos internacionales, el litro de nafta en Argentina ronda los 1,43 dólares, por encima de países como Paraguay y solo por debajo de Perú y Uruguay. Especialistas señalan que, si bien el valor del crudo explica cerca del 40% del precio final, la elevada carga impositiva —que ronda el 35%— y los costos logísticos terminan de definir el precio en surtidor.

En Rosario, el impacto es inmediato y visible. Llenar un tanque de 50 litros con nafta súper ya cuesta alrededor de $100.000, mientras que la versión premium supera los $120.000. En estaciones de servicio de avenidas clave, como Pellegrini o en la zona norte, predominan escenas de clientes que cargan montos mínimos para sostener la actividad diaria. El transporte de cargas y el sector de taxis advierten que este nuevo piso de precios se trasladará a los fletes y, en cadena, a los precios de los productos básicos.

El contexto abre interrogantes sobre la evolución de los valores en el corto plazo. Desde el sector energético sostienen que una eventual baja del petróleo podría aliviar la presión, aunque el Gobierno no prevé intervenir ni frenar la actualización de impuestos. Mientras tanto, Rosario enfrenta un escenario de costos crecientes que tensiona el consumo y anticipa nuevos aumentos en la economía cotidiana.