La gestión de Javier Milei, que llegó con la promesa de bajar impuestos, multiplicó por más de tres en términos reales el gravamen sobre los combustibles. Hoy se lleva el 20,1% del precio de cada litro de nafta. Mientras la recaudación crece, el gasto de Vialidad se desplomó y el consumo de combustibles sigue por debajo del nivel de 2023
























