El acuerdo alcanzado por la compañía de Mark Zuckerberg con fiscales generales estadounidenses obliga a modificar el funcionamiento de Instagram y Facebook para los menores de 18 años. En Argentina esas medidas no tienen aplicación automática: la protección de los datos y la privacidad de niños y adolescentes queda bajo el marco de la legislación nacional y la intervención de la Agencia de Acceso a la Información Pública, sin un régimen equivalente que obligue a la empresa a adoptar los mismos límites de uso y diseño
El acuerdo alcanzado por la compañía de Mark Zuckerberg con fiscales generales de 29 estados de Estados Unidos pone fin a una demanda que acusaba a Facebook e Instagram de haber sido diseñadas para fomentar el uso compulsivo entre niños y adolescentes y de haber recopilado sus datos sin autorización. Aunque niega haber cometido irregularidades, aceptó pagar una cifra multimillonaria y modificar el funcionamiento de sus redes sociales, con límites de uso, bloqueos nocturnos, controles parentales y mayores mecanismos de verificación de edad

























