La Cámara alta convirtió en ley la reforma impulsada por el Gobierno para flexibilizar el Régimen Simplificado de Ganancias. La oposición cuestionó que el nuevo esquema facilite la regularización de patrimonios sin exigir demasiadas explicaciones sobre su origen. Tampoco prosperó una propuesta para extender las restricciones a cónyuges, convivientes y familiares de personas políticamente expuestas, una omisión que deja abierta una zona de sospechas sobre posibles maniobras para eludir los controles
























