Desde este lunes el viaje básico cuesta $2.150, un 25% más que hasta ahora. La actualización llega después de ocho meses sin cambios y con un estudio de costos que ubicó el valor técnico del pasaje bastante por encima de la tarifa que finalmente deberán pagar los usuarios
El transporte urbano tiene desde este lunes un nuevo cuadro tarifario. El boleto básico pasó de $1.720 a $2.150, mientras que también se modificaron las tarifas sociales, estudiantiles y los descuentos para quienes realizan una mayor cantidad de viajes mensuales.
Para quienes utilizan el colectivo todos los días, el cambio representa una diferencia concreta en el presupuesto mensual. Con el nuevo esquema, la tarifa de uso frecuente queda en $1.720 entre los 30 y 79 viajes, y baja a $1.612,50 a partir del viaje número 80. La tarifa social SUBE se ubicó en $1.204 y el boleto estudiantil en $1.075.
El aumento del 25% se produce después de ocho meses sin modificaciones. La última actualización había sido aplicada en febrero, cuando el pasaje pasó a costar $1.720. En ese período, el municipio sostiene que los principales componentes del sistema acumularon nuevos incrementos y que el combustible fue uno de los rubros que más presionó sobre la estructura de costos.
Una tarifa que queda por debajo del costo técnico
El dato que permite dimensionar la discusión es el estudio elaborado por el Ente de la Movilidad en agosto. Ese relevamiento calculó un costo técnico de $2.713,49 por viaje, casi $563 por encima de la tarifa que finalmente abonarán los pasajeros.
La diferencia muestra que el valor del boleto no responde exclusivamente a una cuenta de costos. También interviene la decisión política de cuánto de ese costo se traslada directamente al usuario y cuánto debe ser absorbido mediante recursos públicos.
El municipio plantea que el escenario es especialmente complejo para los sistemas de transporte del interior del país por la ausencia de aportes nacionales. En ese contexto, las administraciones locales y provinciales deben sostener una parte cada vez mayor del funcionamiento de los servicios.
El desafío es sostener el servicio
La discusión tarifaria ocurre, además, mientras el sistema atraviesa un proceso de renovación de unidades. Durante 2025 se incorporaron 130 coches y durante este año ya se sumaron otros 42 para reforzar distintas líneas. El municipio anunció además la incorporación de 90 colectivos 0 km en los próximos meses, repartidos entre Movi y Rosario Bus.
La ecuación que queda planteada es compleja: mejorar la frecuencia y la calidad del servicio requiere inversión, pero trasladar todos los aumentos de costos a la tarifa puede convertirse en una barrera para quienes dependen del colectivo para trabajar, estudiar o realizar sus actividades cotidianas.
El nuevo esquema también impacta sobre Mi bici tu bici, cuyos abonos se actualizaron en paralelo. El diario pasó a $2.418,75, el mensual a $24.187,50 y el anual a $161.250.
Con el boleto en $2.150, el sistema queda alineado con el valor vigente en Córdoba y apenas por encima del establecido en la ciudad de Santa Fe. La comparación, sin embargo, vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que excede a una sola ciudad: cómo sostener el transporte público cuando aumentan los costos de operación y disminuye el financiamiento nacional.
Para los usuarios, la discusión termina teniendo una traducción sencilla: cada viaje cuesta más. Para el sistema, el problema es bastante más amplio y pasa por encontrar un equilibrio entre tarifa, subsidios, inversión y calidad de servicio que permita que el transporte siga siendo accesible sin poner en riesgo su funcionamiento.

























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