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A un mes de los Juegos Suramericanos, la provincia se prepara para recibir a más de 4.000 atletas

Falta apenas un mes para que Santa Fe se convierta en sede de uno de los acontecimientos deportivos más importantes de su historia. Entre el 12 y el 26 de septiembre, Rosario, Santa Fe y Rafaela recibirán a más de 4.000 atletas de 15 países que participarán de los XIII Juegos Suramericanos, en una competencia que tendrá 43 deportes y 60 disciplinas.

La llegada de la competencia continental representa mucho más que quince días de actividad deportiva. Para la provincia implica la puesta en funcionamiento de una nueva infraestructura, el movimiento de delegaciones y visitantes y una exposición internacional que tendrá como protagonistas a tres ciudades santafesinas.

Además, 26 disciplinas otorgarán plazas para los Juegos Panamericanos Lima 2027, lo que eleva todavía más la importancia deportiva de la competencia y permitirá que atletas de distintos países busquen en territorio santafesino su clasificación a la próxima cita panamericana.

Tres ciudades, un mismo desafío

Los Juegos Suramericanos tendrán una característica inédita: por primera vez una provincia completa será sede de la competencia, con tres ciudades organizando simultáneamente las diferentes disciplinas.

Rosario concentrará buena parte de las actividades y contará con nuevos escenarios como el Centro Acuático Provincial, el Multiespacio Arena, el Microestadio del Parque Independencia y la Cubierta Paseo XXI. La ciudad se prepara así para incorporar infraestructura que podrá ser utilizada por deportistas, clubes y la comunidad una vez finalizada la competencia.

En Santa Fe capital, las principales intervenciones se concentran en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo, donde se construyeron nuevas instalaciones y se trabaja sobre el estadio multipropósito y la pista de atletismo. También se suma el Centro de Tiro Deportivo en la vecina ciudad de Recreo.

Rafaela, por su parte, incorporará un estadio multipropósito, un velódromo cubierto y nuevas pistas para BMX y skate, además de la infraestructura necesaria para alojar a las delegaciones.

Una inversión que busca trascender los Juegos

La organización está acompañada por un ambicioso programa de obras. La Provincia destinó más de 90 millones de dólares a infraestructura deportiva, urbana y habitacional vinculada con los Juegos, con financiamiento externo de CAF por 75 millones de dólares y aportes del Tesoro provincial.

El objetivo planteado por el Gobierno santafesino es que el esfuerzo no quede limitado a la realización del evento. Las instalaciones deportivas, las villas para las delegaciones y las obras urbanas fueron concebidas como un legado permanente para las ciudades sede.

En Rafaela, por ejemplo, el velódromo cubierto será el segundo de estas características en el país, mientras que las obras incluyen además un estadio multipropósito, pistas de BMX y skate y mejoras en calles, desagües, iluminación, forestación y ciclovías.

En la capital provincial, las 346 viviendas de la Villa Suramericana están destinadas a alojar a más de 1.300 atletas durante la competencia y luego serán destinadas a familias santafesinas, convirtiéndose en uno de los componentes sociales más importantes del proyecto.

Rosario, protagonista del evento

Para Rosario, los Juegos representan además una oportunidad para consolidar el polo deportivo que se está desarrollando alrededor del Parque Independencia y el predio de la ex Rural.

El nuevo Arena Rosario será uno de los escenarios centrales y tendrá capacidad para recibir actividades deportivas, pero también podrá utilizarse posteriormente para propuestas recreativas, culturales y educativas. A esto se suman el Microestadio del Parque Independencia y el Centro Acuático Provincial, obras que amplían de manera significativa la infraestructura disponible para el deporte de alto rendimiento.

La ciudad será, además, uno de los principales puntos de circulación de atletas, delegaciones, equipos técnicos y visitantes durante las dos semanas de competencia.

El desafío organizativo

La magnitud del acontecimiento también representa un desafío logístico. Son más de 4.000 deportistas, provenientes de 15 países, distribuidos en 43 deportes y 60 disciplinas y alojados en las tres sedes. La organización provincial viene trabajando además con municipios, organismos deportivos nacionales y Odesur para coordinar alojamiento, transporte, escenarios, acreditaciones y funcionamiento de las competencias.

La preparación incluye también el equipamiento específico para cada disciplina. La Provincia informó que ya recibió materiales internacionales destinados, entre otros deportes, a las competencias acuáticas y de atletismo, todos bajo las exigencias de las federaciones correspondientes y de Odesur.

Una vidriera para Santa Fe

Más allá de los resultados deportivos, los Juegos Suramericanos representan para Santa Fe una vidriera regional. Durante dos semanas, Rosario, Santa Fe y Rafaela quedarán vinculadas a una competencia continental que reunirá a delegaciones de toda Sudamérica y concentrará la atención de medios y espectadores.

El impacto también podrá proyectarse sobre la actividad económica vinculada al turismo, la gastronomía, el transporte, el comercio y los servicios, además de generar movimiento alrededor de los escenarios deportivos.

La apuesta provincial, sin embargo, apunta especialmente al día después. El verdadero balance de los Juegos no se medirá solamente por la cantidad de medallas o por el éxito de la organización, sino también por la capacidad de las tres ciudades para aprovechar la infraestructura que quedará disponible.

La cuenta regresiva ya comenzó

Con septiembre cada vez más cerca, Santa Fe entra en la etapa final de preparación. El desafío ahora será convertir las obras y la planificación acumulada durante meses en una experiencia deportiva capaz de estar a la altura de una competencia continental.

Del 12 al 26 de septiembre, la provincia será escenario de 43 deportes y 60 disciplinas, con miles de atletas buscando competir y, en 26 de ellas, alcanzar además una plaza para Lima 2027.

Para Santa Fe, los Juegos serán una prueba organizativa, una vidriera internacional y, sobre todo, una apuesta para que el deporte deje infraestructura y oportunidades que continúen mucho después de que termine la ceremonia de clausura.