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Caputo niega turbulencias para 2027, pero admite que el Gobierno se prepara para una crisis cambiaria

Las turbulencias económicas se convirtieron en el telón de fondo del Gobierno de Javier Milei mientras prepara su desembarco en París para participar de una nueva edición de la Argentina Week. En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, intentó transmitir tranquilidad sobre el futuro del dólar, aunque terminó reconociendo que el equipo económico se prepara para un escenario de volatilidad cambiaria durante 2027.

“No esperamos volatilidad cambiaria en 2027, pero nos preparamos como si fuera a pasar”, afirmó Caputo durante la apertura del CFO Summit 2026. La frase buscó despejar los temores sobre el año electoral, pero al mismo tiempo dejó expuesto que el Gobierno contempla entre sus escenarios de trabajo una eventual turbulencia en el mercado de cambios.

La definición se produjo mientras el mercado atraviesa una etapa de tensión. El riesgo país llegó el lunes a 641 puntos –su nivel más alto en seis meses– y el martes permanecía por encima de los 600 puntos. Desde julio, cuando había descendido hasta los 403 puntos, el indicador acumuló un incremento de unos 240 puntos básicos.

La contradicción resulta difícil de pasar por alto: mientras el titular del Palacio de Hacienda asegura que no espera volatilidad, reconoce que el Gobierno diseña su estrategia como si esa posibilidad estuviera sobre la mesa. No se trata de una predicción sobre lo que necesariamente ocurrirá en 2027, sino de la admisión de que el escenario que públicamente busca descartar forma parte de las contingencias que el equipo económico considera necesario preparar.

El dólar y la presión financiera

Caputo defendió el programa económico y sostuvo que la Argentina continuará generando dólares gracias a un modelo que, según afirmó, ofrece previsibilidad a las empresas.

“Es un modelo que da previsibilidad, la que todas las empresas necesitan para poder invertir. Este es un modelo duradero, que hay que apoyarlo”, sostuvo.

El planteo oficial ocurre, sin embargo, en un momento en que los mercados siguen con atención la evolución del dólar, los bonos y el riesgo país. La situación financiera se convirtió así en uno de los principales desafíos que la administración deberá atravesar rumbo a 2027, cuando se celebrarán las próximas elecciones presidenciales.

El ministro también cuestionó a quienes plantean la necesidad de una devaluación y calificó de “momias que realmente piensan en sí mismos” a quienes, según su interpretación, pretenden regresar a un esquema de economía cerrada y salarios bajos.

En otro tramo de su exposición, Caputo apuntó contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof y sostuvo que el temor a un eventual regreso del kirchnerismo genera reticencia entre algunos inversores.

París, inversiones y una extensa comitiva

Las declaraciones de Caputo se produjeron horas antes de su viaje a París junto a Javier Milei para participar de la Argentina Week, cuyo objetivo declarado es promover inversiones y oportunidades de negocios en el país.

La delegación oficial incluye a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; los ministros Pablo Quirno, Federico Sturzenegger, Juan Bautista Mahiques y Mario Lugones; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández. También viajaron el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el viceministro de Economía, José Luis Daza.

A ellos se suman 13 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño: Rolando Figueroa, Ignacio Torres, Alberto Weretilneck, Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Gustavo Sáenz, Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Marcelo Orrego, Raúl Jalil, Claudio Vidal y Jorge Macri.

La magnitud de la comitiva busca mostrar un respaldo político amplio a la agenda económica del Gobierno y acompañar la búsqueda de inversiones en sectores considerados estratégicos. Para Milei, además, el viaje ofrece la posibilidad de exhibir en el exterior una imagen de respaldo federal a su programa económico.

El contexto financiero, sin embargo, es otro de los elementos que acompañan la gira. El viaje se produce precisamente cuando el riesgo país se mantiene elevado y persisten dudas en los mercados sobre la evolución del esquema cambiario y financiero hacia el año electoral. La agencia EFE describió el escenario como uno de “incertidumbre económica y financiera” al informar sobre la partida del Presidente hacia París.

Una preparación que contradice el discurso de tranquilidad

El Gobierno insiste en que no avizora una crisis cambiaria para 2027. Caputo incluso remarcó que no espera “un año volátil”. Pero la segunda parte de su principal definición introduce una cautela que no resulta menor: el equipo económico se prepara “como si fuera a pasar”.

En otras palabras, la administración no está anunciando que espera una corrida ni una devaluación. Lo que reconoce es que considera suficientemente posible un escenario de tensión cambiaria como para preparar herramientas frente a él.

La diferencia puede parecer semántica, pero adquiere otra dimensión cuando se observa el contexto en el que fue pronunciada. Con el riesgo país nuevamente por encima de los 600 puntos y el mercado atento al dólar, la tranquilidad que busca transmitir el Gobierno convive con una preparación explícita para el escenario que asegura no esperar.

Mientras tanto, Milei y una extensa comitiva oficial ya pusieron rumbo a París para convencer a inversores de las bondades del modelo argentino. La Argentina Week tendrá así un doble desafío: mostrar oportunidades de inversión en el exterior mientras, puertas adentro, el propio ministro de Economía admite que el Gobierno se prepara para atravesar las turbulencias cambiarias que dice no prever.