La medida que habilita el cobro a extranjeros no residentes alcanza únicamente a hospitales administrados por el Estado nacional. En Rosario, los efectores municipales y provinciales mantendrán el esquema vigente y continuarán atendiendo sin aranceles
La decisión del gobierno nacional de comenzar a cobrar las prestaciones de salud a extranjeros no residentes que se atiendan en hospitales bajo jurisdicción nacional no tendrá, por ahora, ningún efecto sobre el sistema sanitario público de Rosario. Tanto la Municipalidad como la provincia de Santa Fe confirmaron que en sus hospitales y centros de salud no está previsto modificar el régimen de atención.
La medida fue oficializada este martes por el Ministerio de Salud de la Nación y establece un procedimiento para facturar las prestaciones brindadas a personas extranjeras que no tengan residencia en el país. Sin embargo, su alcance está limitado a los establecimientos administrados directamente por el Estado nacional.
En Rosario no funciona ninguno de los cinco hospitales nacionales incluidos en la nueva normativa. Por ese motivo, quienes lleguen a los efectores municipales o provinciales de la ciudad continuarán recibiendo atención bajo las reglas actuales, independientemente de su nacionalidad o condición de residencia.
Qué pasa en los hospitales rosarinos
El sistema público de salud de Rosario está compuesto por cinco hospitales municipales y cuatro provinciales, además de una extensa red de centros de atención primaria.
Entre los efectores municipales se encuentran el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, el Roque Sáenz Peña, el Hospital Alberdi y el Carrasco. En la órbita provincial funcionan, entre otros, los hospitales Centenario, Provincial, Geriátrico y de Niños Zona Norte.
Ninguno de estos establecimientos evalúa actualmente implementar un sistema de cobro para extranjeros no residentes. La misma situación se mantiene en los centros de salud barriales.
Desde los gobiernos provincial y municipal señalaron que la disposición anunciada por Nación corresponde exclusivamente a su propio sistema hospitalario y que no implica una obligación para las jurisdicciones que administran sus propios efectores.
Una medida nacional con alcance limitado
El nuevo procedimiento alcanza a cinco establecimientos sanitarios administrados por el Estado nacional: el Hospital Posadas, el Hospital Sommer, el Hospital Ramón Carrillo, el Hospital Bonaparte y el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (INAREPS).
En esos hospitales, los extranjeros que no residan en la Argentina deberán afrontar el costo de las prestaciones, ya sea mediante su seguro de salud o mediante el pago correspondiente cuando no cuenten con cobertura.
La medida retoma el esquema de reforma migratoria impulsado por el gobierno de Javier Milei y profundiza una política que busca diferenciar el acceso a determinados servicios públicos según la condición de residencia.
Pero esa modificación no se traslada automáticamente a los sistemas sanitarios provinciales y municipales, que tienen sus propias normas y fuentes de financiamiento.
¿Cuántos extranjeros se atienden en Rosario?
El impacto de la población extranjera sobre el sistema sanitario municipal es relativamente acotado. Según datos citados por fuentes de Salud, las personas extranjeras que viven en la ciudad representan menos del 2,5% de la circulación por los efectores públicos municipales, por debajo incluso del promedio nacional mencionado en el debate, que ronda el 3,5%.
El dato permite poner en perspectiva una discusión que, a partir de la decisión nacional, vuelve a instalarse en distintos puntos del país: cuánto representa efectivamente la atención de personas extranjeras dentro de los recursos destinados al sistema público de salud.
En Rosario, al menos por ahora, el debate no se traducirá en un cambio concreto en las ventanillas de hospitales y centros de salud.
El antecedente de otras provincias
La discusión no es nueva. Algunas jurisdicciones ya avanzaron con mecanismos para cobrar determinadas prestaciones a extranjeros no residentes. El caso más conocido es Salta, que implementó un sistema de arancelamiento y registró posteriormente una fuerte disminución en la concurrencia de pacientes extranjeros a sus hospitales públicos.
En otras provincias, en cambio, las autoridades sanitarias mantuvieron la gratuidad y cuestionaron la posibilidad de establecer barreras económicas para el acceso a la atención.
El escenario vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que excede la coyuntura política: el carácter universal del sistema público de salud, el financiamiento de las prestaciones y la diferencia entre quienes residen permanentemente en una jurisdicción y quienes ingresan al país de manera temporal.
Por ahora, Rosario mantiene el esquema vigente
La definición para la ciudad es clara: no habrá cobro de prestaciones sanitarias a extranjeros no residentes en los hospitales municipales ni provinciales de Rosario.
La decisión nacional, por lo tanto, tendrá un impacto directo solamente sobre los establecimientos que dependen de Nación. Para Rosario, el sistema continúa funcionando bajo el esquema actual y no se prevén modificaciones en la atención de extranjeros que concurran a hospitales, centros de salud o efectores municipales y provinciales.
La discusión, sin embargo, podría continuar en los próximos meses si el gobierno nacional busca extender este criterio a otros niveles del sistema sanitario o si las provincias comienzan a debatir modificaciones propias. Por ahora, en Santa Fe, la respuesta oficial es mantener la atención pública sin aranceles y sin distinción por nacionalidad.

























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