Bienvenidos a Todavía no es tarde

Santa Fe puso a prueba su nueva flota aérea para combatir incendios

Santa Fe dio este lunes un paso importante en la consolidación de un sistema propio para la prevención y el combate de incendios. El nuevo avión hidrante Air Tractor Fire Boss y el helicóptero Helibras AS 350 B2, recuperado y equipado con un helibalde, realizaron sus primeras pruebas operativas coordinadas sobre el río Paraná, frente a la costa de Rosario, con resultados satisfactorios.

Las aeronaves partieron desde el Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” y realizaron distintas maniobras entre el sector del Barco de Papel y el Monumento Nacional a la Bandera. El ejercicio permitió comprobar tanto las prestaciones de cada unidad como la capacidad de las tripulaciones para trabajar de manera conjunta ante una eventual emergencia.

Uno de los puntos centrales de la prueba fue la operación del avión hidrante, que descendió sobre el Paraná y cargó agua directamente del río sin detenerse. Una vez completada la carga, volvió a elevarse para realizar la descarga frente a la costa rosarina. El sistema permite abastecerse en movimiento y completar la maniobra en menos de 20 segundos, una característica que busca reducir los tiempos entre cada lanzamiento.

Un avión con capacidad para 3.000 litros

El Air Tractor Fire Boss fue adquirido por el Gobierno de Santa Fe mediante una inversión superior a los $5.500 millones. Se trata de una aeronave anfibia, biplaza y equipada con motor turbohélice, cuya tolva tiene capacidad para transportar hasta 3.000 litros de agua.

Su condición anfibia le permite cargar agua directamente desde ríos, lagunas, lagos y embalses, mientras que también puede operar desde pequeños aeródromos, pistas remotas sin preparar y caminos de tierra. Estas características amplían las posibilidades de intervención, tanto durante el ataque inicial de un incendio como en operaciones prolongadas de apoyo a los equipos que trabajan en tierra.

La elección del Paraná como escenario para las primeras pruebas no fue casual. La posibilidad de abastecerse directamente de un curso de agua permite acelerar la respuesta y reducir los desplazamientos necesarios para volver a cargar el tanque, especialmente en zonas donde los incendios pueden avanzar con rapidez.

El regreso operativo del helicóptero

El otro componente de la nueva flota es el Helibras AS 350 B2, que volvió al servicio luego de un proceso de recuperación que demandó casi tres años e incluyó trabajos técnicos, controles documentales, mantenimiento y entrenamiento de las tripulaciones.

Durante el ejercicio, el helicóptero utilizó un helibalde suspendido de su gancho de carga para recoger agua del Paraná y descargarla posteriormente. Este recurso resulta especialmente útil para intervenir en sectores de difícil acceso para los equipos terrestres y permite complementar las tareas del avión hidrante.

La combinación de ambas aeronaves permite cubrir necesidades diferentes. Mientras el avión aporta rapidez y capacidad de carga para realizar descargas sucesivas sobre los focos, el helicóptero ofrece mayor versatilidad para llegar a áreas donde las condiciones del terreno dificultan el ingreso de vehículos y brigadistas.

Coordinación y respuesta ante emergencias

La prueba también sirvió para evaluar la coordinación entre las aeronaves y los distintos organismos que intervienen en una emergencia. Del operativo participaron Prefectura Naval Argentina, la torre de control del Aeropuerto Internacional Rosario y embarcaciones de la Secretaría de Protección Civil, encargadas de colaborar con el ordenamiento del tránsito fluvial y las condiciones de seguridad.

Las operaciones de la nueva flota estarán coordinadas por la Secretaría de Protección Civil en el marco del Plan Provincial de Manejo del Fuego y en articulación con Bomberos Zapadores y Bomberos Voluntarios.

La incorporación de medios aéreos propios adquiere relevancia en un territorio atravesado por extensas zonas rurales, humedales y cursos de agua, donde la respuesta rápida puede ser determinante para evitar que un foco inicial se transforme en un incendio de mayores dimensiones.

Contexto y antecedentes

La Provincia viene reforzando su capacidad de prevención y respuesta frente a emergencias ambientales y fenómenos que pueden demandar una intervención rápida. En ese esquema, contar con aeronaves operadas por personal provincial representa un cambio en la capacidad logística disponible ante incendios.

La primera prueba conjunta del avión hidrante y el helicóptero no supone solamente la puesta en funcionamiento de dos aeronaves: marca el comienzo de un sistema aéreo provincial que deberá sostenerse con capacitación permanente, mantenimiento y coordinación con los equipos terrestres.

El desafío ahora será transformar esta capacidad operativa en una herramienta preventiva y de respuesta sostenida, especialmente durante los períodos de mayor riesgo de incendios. La experiencia de este lunes permitió comprobar que el equipamiento puede trabajar sobre el territorio y, sobre todo, que ambas aeronaves pueden integrarse en un mismo dispositivo de emergencia.