Investigadores del CONICET desarrollaron una plataforma que utiliza inteligencia artificial para identificar de manera temprana lesiones en la retina asociadas a la diabetes. El proyecto, llamado Retinar, busca ampliar el acceso a controles oftalmológicos y evitar la pérdida de visión mediante diagnósticos más rápidos y precisos
La inteligencia artificial sigue ampliando su campo de aplicación en la medicina y, esta vez, el avance llega desde la ciencia argentina. Un equipo de investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA) desarrolló Retinar, una plataforma de teleoftalmología que emplea algoritmos de inteligencia artificial para detectar de forma temprana la retinopatía diabética, una enfermedad que constituye la principal causa de pérdida visual prevenible en adultos en edad productiva. El proyecto es el resultado de más de diez años de investigación y busca facilitar el acceso a controles oftalmológicos, especialmente en regiones donde escasean los especialistas.
La herramienta fue concebida para integrarse al sistema de salud y asistir a los equipos médicos en la identificación de pacientes que necesitan una evaluación urgente. Lejos de reemplazar al oftalmólogo, la inteligencia artificial actúa como un apoyo que agiliza el análisis de imágenes y ayuda a priorizar los casos con mayor riesgo.
Una enfermedad silenciosa
La retinopatía diabética aparece cuando los niveles elevados de glucosa dañan los pequeños vasos sanguíneos de la retina. Uno de los principales problemas es que puede desarrollarse durante años sin provocar síntomas evidentes.
Cuando la visión comienza a deteriorarse, muchas veces el daño ya es difícil de revertir. Por ese motivo, las personas con diabetes deberían realizar controles oftalmológicos periódicos, aun cuando no presenten molestias visuales. Sin embargo, la falta de especialistas, las dificultades para obtener turnos y las grandes distancias geográficas hacen que miles de pacientes no accedan a esos estudios en tiempo y forma.
Se estima que alrededor del 25% de las personas con diabetes desarrolla algún grado de retinopatía diabética, aunque un diagnóstico precoz permite iniciar tratamientos capaces de prevenir buena parte de las complicaciones.
Cómo funciona Retinar
La plataforma trabaja a partir de fotografías del fondo del ojo, conocidas como retinografías. Mediante algoritmos entrenados con decenas de miles de imágenes previamente evaluadas por oftalmólogos, la inteligencia artificial verifica la calidad del estudio, identifica lesiones compatibles con retinopatía diabética y clasifica los casos según su nivel de riesgo.
El sistema permite que las imágenes puedan obtenerse en centros de atención primaria u hospitales generales por personal especialmente capacitado, sin necesidad de que un oftalmólogo esté presente en el momento del estudio. Luego, los especialistas reciben las imágenes ya organizadas y priorizadas para realizar el diagnóstico definitivo.
Este modelo de teleoftalmología reduce tiempos de espera y facilita el acceso al control visual en zonas donde la cobertura médica es limitada.
Inteligencia artificial al servicio de los médicos
Uno de los aspectos que destacan los investigadores es que Retinar no busca reemplazar la decisión clínica.
La plataforma fue diseñada como una herramienta de apoyo para optimizar el trabajo de los profesionales de la salud. La inteligencia artificial analiza grandes volúmenes de imágenes en pocos segundos y señala aquellas que requieren una revisión prioritaria, pero la decisión diagnóstica y terapéutica continúa en manos del oftalmólogo.
Esa combinación entre automatización y supervisión médica es una de las tendencias que más está creciendo en el desarrollo de tecnologías sanitarias en todo el mundo.
Un desarrollo con sello argentino
El proyecto nació en el Instituto de Investigación en Plasmas Densos y sus Aplicaciones (PLADEMA), dependiente de la UNCPBA y del CONICET, bajo la dirección del investigador José Ignacio Orlando. Participan además científicos especializados en inteligencia artificial aplicada al análisis de imágenes médicas y profesionales del Hospital de Alta Complejidad El Cruce, que colaboraron en la validación clínica del sistema.
Después de más de una década de investigación, el desarrollo dio un paso más con la creación de una empresa de base tecnológica destinada a facilitar su implementación en hospitales y centros de salud, buscando que la innovación pueda llegar efectivamente a los pacientes.
La próxima frontera de la medicina digital
La inteligencia artificial ya comenzó a transformar áreas como la radiología, la cardiología y la dermatología. La oftalmología aparece ahora como otro campo donde estas herramientas pueden marcar una diferencia significativa, especialmente en enfermedades que dependen de un diagnóstico temprano.
El desafío para los próximos años será integrar estos sistemas de manera segura y eficiente dentro de los servicios de salud. Si experiencias como Retinar logran expandirse, la tecnología podría convertirse en una aliada decisiva para detectar enfermedades antes de que aparezcan los síntomas y mejorar la calidad de vida de miles de personas, demostrando además el potencial de la investigación científica desarrollada en Argentina.

























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