El senador nacional respaldó la necesidad de modificar el proyecto que debate el Congreso al considerar que, en su redacción actual, pone en riesgo a las pequeñas y medianas plantas productoras de biodiésel. Su postura coincide con el planteo impulsado por el gobierno de Santa Fe para preservar el entramado industrial de la provincia
El senador nacional Marcelo Lewandowski expresó su rechazo al proyecto de ley de biocombustibles impulsado por el Gobierno nacional en los términos en que fue presentado y reclamó introducir modificaciones para resguardar a las pequeñas y medianas empresas del sector. El legislador sostuvo que la iniciativa no reúne hoy el respaldo suficiente en el Senado y consideró necesario construir consensos que contemplen la realidad productiva de provincias como Santa Fe.
Lewandowski coincidió con el diagnóstico que viene planteando el gobierno provincial respecto de la necesidad de proteger a las plantas de biodiésel no integradas, que representan una parte importante de la industria santafesina y generan empleo en numerosas localidades del interior. Según afirmó, el debate no debería limitarse únicamente al porcentaje de corte obligatorio de los combustibles, sino proyectar una estrategia de desarrollo para toda la cadena de los biocombustibles.
Defensa de la producción y del empleo
El legislador advirtió que una apertura del mercado sin mecanismos de protección podría favorecer a los grandes grupos integrados en detrimento de las pymes que hoy abastecen una parte significativa del mercado interno.
En ese sentido, remarcó que Santa Fe concentra alrededor del 80% de la producción nacional de biodiésel y que muchas de las plantas están radicadas en ciudades medianas y pequeñas, donde constituyen una fuente clave de empleo, inversión y agregado de valor. Por eso, insistió en que cualquier reforma debe contemplar el impacto territorial que tendría sobre esas economías regionales.
Durante una recorrida por una planta de biocombustibles en Roldán, Lewandowski también sostuvo que el objetivo debe ser «que no haya perdedores» dentro de la cadena productiva y defendió un esquema que permita convivir a los distintos actores del sector. Además, señaló que aumentar el uso de biocombustibles implica generar más trabajo, reducir importaciones de combustibles fósiles y fortalecer la industrialización de la producción agropecuaria.
Un punto de coincidencia con Pullaro
La posición del senador peronista coincide con el planteo que impulsa el gobernador Maximiliano Pullaro, quien promueve cambios al proyecto enviado al Congreso para garantizar un lugar a las pymes dentro del mercado de biodiésel.
Entre las modificaciones impulsadas desde Santa Fe figura el incremento del corte obligatorio de biodiésel al 15%, con posibilidad de elevarlo posteriormente al 20%, además de establecer una reserva del mercado para las plantas no integradas y fijar mecanismos que eviten posiciones dominantes de los grandes grupos económicos.
Un debate que excede la discusión técnica
La ley de biocombustibles se convirtió en uno de los pocos temas que logró acercar posiciones entre distintos sectores políticos de Santa Fe, que comparten la preocupación por el impacto que podría tener la reforma sobre una actividad considerada estratégica para la provincia.
Más allá de las diferencias partidarias, el eje del debate gira en torno al modelo de desarrollo que acompañará la nueva legislación: por un lado, una mayor apertura del mercado impulsada desde el Gobierno nacional y, por otro, la intención de preservar un entramado de pequeñas y medianas empresas que durante los últimos años consolidó inversiones, empleo y valor agregado en el interior santafesino. En ese escenario, Lewandowski busca posicionarse como uno de los referentes del reclamo para que la futura norma contemple las particularidades productivas de la provincia.

























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