Washington reconoció por primera vez que tiene armas orbitando la Tierra destinadas a responder a eventuales acciones hostiles de otros países. Pekín advirtió sobre el riesgo de transformar el espacio en un “campo de batalla” y Moscú reclamó que permanezca libre de armamento. El anuncio vuelve a poner bajo la lupa los límites del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967
Moscú lanzó más de 600 drones y cerca de 90 misiles de varios tipos, en represalia por un ataque ucraniano contra un centro de formación en Starobelsk, en la región de Lugansk

























