La ofensiva de Donald Trump contra Brasil y los recientes ataques de Javier Milei terminaron dándole al presidente Luiz Inácio Lula da Silva nuevos argumentos para presentarse como defensor de la soberanía brasileña. A pocas semanas de las elecciones, el mandatario enfrenta a la derecha estadounidense y a sus aliados locales mientras busca convertir las presiones externas en una ventaja electoral
El Presidente profundizó la crisis diplomática con Brasil tras viajar a San Pablo para respaldar la candidatura de Flávio Bolsonaro, atacar a Luiz Inácio Lula da Silva y al juez del Supremo Alexandre de Moraes, rechazar cualquier disculpa y acusar luego al gobierno brasileño de financiar una supuesta campaña "antiargentina". La escalada política tensiona el vínculo con el mayor mercado para las exportaciones industriales argentinas y pone bajo incertidumbre un intercambio comercial superior a los 30.000 millones de dólares anuales

























