El exinvestigador de Anthropic Jacob Coxon advirtió que la inteligencia artificial “podría llevarnos a la extinción en la próxima década” y acusó a las grandes compañías de “jugar con nuestras vidas”. Días después, Dario Amodei pidió ralentizar el desarrollo y Sam Altman y Elon Musk respaldaron la propuesta. Sin embargo, la competencia comercial por dominar la próxima generación de IA plantea una contradicción difícil de resolver: las mismas empresas que alertan sobre los riesgos tienen poderosos incentivos para seguir acelerando
























