Bienvenidos a Todavía no es tarde

La caída del consumo, el aumento de los gastos fijos y la pérdida de empleo están profundizando la presión sobre los negocios de barrio. En los últimos días cerraron al menos cuatro locales de trayectoria y el sector advierte que el problema ya no pasa solamente por vender menos, sino por no poder sostener los costos para seguir abiertos