El operativo se realizó este lunes y permitió derivar a los detenidos hacia los penales de Recreo, Piñero y Coronda. La Provincia busca terminar con el alojamiento prolongado en dependencias policiales y dejar las comisarías como espacios de permanencia transitoria
Más de 100 hombres que permanecían detenidos en comisarías de Rosario fueron trasladados este lunes a distintas unidades penitenciarias de la provincia, en el marco de un operativo que busca descomprimir las dependencias policiales y avanzar con la derivación de personas privadas de su libertad al Servicio Penitenciario.
El procedimiento fue posible a partir de la reciente inauguración de la Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo, en el departamento La Capital, que incorporó nuevas plazas al sistema carcelario santafesino. Los detenidos provenientes de Rosario fueron distribuidos entre los establecimientos de Recreo, Piñero y Coronda, de acuerdo con su perfil criminológico y las disposiciones del Servicio Penitenciario.
Las comisarías dejarán de alojar detenidos de manera permanente
El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, supervisó el operativo y señaló que se trata de una continuidad del esquema de traslados que comenzó la semana pasada en la ciudad de Santa Fe y que luego alcanzó a Rafaela y ahora a Rosario.
El funcionario explicó que el objetivo es terminar con las detenciones de larga duración en dependencias policiales. A partir de este proceso, Rosario dejará de tener detenidos varones alojados de manera permanente en sus comisarías.
Las dependencias policiales conservarán, sin embargo, un cupo transitorio de 144 plazas para personas aprehendidas en flagrancia, por orden fiscal o durante las primeras diligencias judiciales.
La intención es que, una vez consolidada la privación de libertad y transcurridas las primeras 72 o 96 horas, las personas detenidas sean derivadas al Servicio Penitenciario.
Un problema que impactaba en la seguridad
Desde el Gobierno provincial remarcaron que el alojamiento prolongado de detenidos en comisarías generaba una situación problemática tanto para las personas privadas de su libertad como para el funcionamiento de las fuerzas de seguridad.
Según explicó Cococcioni, en algunas dependencias había personas que permanecían durante largos períodos e incluso cumplían allí sus condenas, lo que derivaba en protestas, desmanes, evasiones y motines.
La decisión de trasladar a los detenidos a unidades penitenciarias busca, además, que los agentes policiales puedan concentrar sus recursos en las tareas de prevención, patrullaje y respuesta ante hechos delictivos, en lugar de destinar personal a la custodia permanente de personas privadas de su libertad.
Los traslados continuarán
La secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, señaló que las derivaciones hacia los establecimientos penitenciarios se realizan semanalmente y continuarán en otras regiones donde todavía existe una alta concentración de detenidos en comisarías.
El esquema contempla también movimientos internos entre las distintas unidades para optimizar las plazas disponibles y distribuir a los internos de acuerdo con sus características y situación procesal.
Desde la Provincia anticiparon que los próximos operativos alcanzarán a otras unidades regionales, entre ellas las correspondientes a los departamentos General López y San Lorenzo.
Más plazas para el sistema penitenciario
La inauguración de la Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo constituye una pieza central de este proceso. El nuevo complejo cuenta con 891 plazas, de las cuales 640 corresponden a hombres y 251 a mujeres.
La obra forma parte del plan de infraestructura carcelaria impulsado por la Provincia, que contempla la creación de más de 7.000 nuevas plazas durante la gestión de Maximiliano Pullaro.
A este proceso se sumarán nuevos establecimientos, entre ellos la unidad denominada El Infierno, cuya inauguración está prevista para marzo de 2027, y la Unidad Penitenciaria Nº 13, proyectada para junio del mismo año.
Con las obras terminadas, en ejecución y proyectadas, la capacidad del sistema penitenciario santafesino superará las 14.000 plazas.
Un cambio en el esquema de seguridad
El traslado de los más de 100 detenidos alojados en comisarías de Rosario marca así un nuevo paso en el reordenamiento del sistema de detención provincial.
La apuesta oficial es que las comisarías recuperen su función específica dentro de la estructura policial y que el alojamiento de personas privadas de la libertad quede bajo responsabilidad del Servicio Penitenciario.
Para Rosario, el cambio busca resolver una situación que durante años generó dificultades operativas y de seguridad en las dependencias policiales. El desafío ahora será sostener el ritmo de las derivaciones y acompañarlo con la ampliación de la infraestructura penitenciaria, para evitar que las comisarías vuelvan a convertirse en lugares de alojamiento permanente.
La información está basada en el comunicado oficial de la Provincia de Santa Fe publicado este lunes 7 de septiembre

























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