La empresa CPC, vinculada al Grupo Indalo, administrará durante 20 años el tramo que une San Nicolás con Rosario, además de la Circunvalación y sectores de la Ruta 33. La decisión abre una nueva etapa para uno de los corredores logísticos más importantes del país y pone el foco en las inversiones, el mantenimiento y el futuro esquema de peajes
La principal vía de acceso terrestre al Gran Rosario tendrá un nuevo concesionario. El Gobierno nacional adjudicó a la empresa CPC S.A., perteneciente al Grupo Indalo, la explotación del denominado Tramo Portuario Norte de la Red Federal de Concesiones, un corredor estratégico para la circulación de vehículos particulares y, especialmente, para el transporte de cargas que abastecen al mayor polo agroexportador de la Argentina. La concesión tendrá una vigencia de 20 años e incluirá tareas de mantenimiento, mejoras, ampliaciones y operación mediante peajes.
Para Rosario, la decisión trasciende el cambio de operador. El corredor comprende el tramo de la Autopista Rosario-Buenos Aires entre el límite con la provincia de Buenos Aires y la ciudad, la Avenida Circunvalación (RN A-008) y gran parte de la Ruta Nacional 33 hasta Trenque Lauquen, ejes fundamentales para el ingreso diario de miles de camiones hacia las terminales portuarias del cordón industrial.
Un corredor decisivo para la economía regional
El llamado Tramo Portuario Norte suma más de 528 kilómetros de rutas nacionales y concentra buena parte del tránsito vinculado a la producción agroindustrial.
Desde el área metropolitana de Rosario parten cada año millones de toneladas de granos, aceites y harinas con destino a los mercados internacionales. Esa actividad convierte a la infraestructura vial en un elemento central no sólo para la competitividad exportadora, sino también para la seguridad vial y la movilidad cotidiana de quienes utilizan estos accesos.
En ese contexto, el estado de la Circunvalación y de los ingresos a Rosario ha sido durante años motivo de reclamos por el deterioro del pavimento, la congestión del tránsito pesado y la necesidad de ampliar la capacidad de circulación en los sectores más utilizados.
Qué contempla la nueva concesión
La adjudicación establece que la empresa deberá hacerse cargo de la conservación integral del corredor, la reparación de la infraestructura existente, la prestación de servicios a los usuarios y la ejecución de obras comprometidas dentro del contrato.
Entre los proyectos previstos aparece la construcción de un tercer carril en un sector de la Ruta Nacional 9 entre los enlaces con la A-012 y la Circunvalación, una intervención que busca mejorar la capacidad de ingreso al área metropolitana rosarina. También se prevé la incorporación de nuevas estaciones de peaje sobre la Ruta 33, aunque el cuadro tarifario definitivo aún deberá ser establecido por las autoridades nacionales.
La oferta presentada por CPC contempló una tarifa inicial de peaje de 1.856 pesos más IVA como parte del proceso licitatorio, aunque ese valor no implica necesariamente el precio que pagarán los usuarios cuando el sistema entre plenamente en funcionamiento.
Una licitación en el marco del nuevo esquema vial
La adjudicación forma parte del proceso de reorganización del sistema de concesiones impulsado por el Gobierno nacional, que busca reemplazar el esquema administrado por Corredores Viales mediante contratos de largo plazo con operadores privados.
En esta tercera etapa también fueron adjudicados otros corredores estratégicos del país, distribuidos entre diferentes empresas, con el objetivo oficial de trasladar al sector privado las tareas de mantenimiento, inversión y explotación de las rutas nacionales bajo el sistema de peajes.
La resolución oficial coloca nuevamente a una empresa vinculada al empresario Cristóbal López dentro del negocio de las concesiones viales, un sector del que había quedado prácticamente alejado durante los últimos años.
Lo que cambia para Rosario
Más allá del nombre del concesionario, el desafío estará en la capacidad de ejecutar las inversiones comprometidas y mejorar un corredor cuya importancia supera ampliamente el tránsito local.
La Circunvalación de Rosario constituye el punto de conexión entre las principales rutas nacionales que llegan al Gran Rosario y soporta diariamente un intenso flujo de transporte de cargas, vehículos particulares y tránsito regional. Cualquier mejora o deterioro en esa infraestructura impacta directamente sobre la logística portuaria, los tiempos de viaje y la seguridad vial.
En los próximos meses comenzará la etapa de implementación del nuevo contrato, período durante el cual se definirá el cronograma de obras, la política tarifaria y las prioridades de intervención sobre uno de los corredores más estratégicos para la producción santafesina y la movilidad de Rosario.

























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